Es la herramienta con la que empieza la mayoría de equipos de ventas: cada vendedor atiende desde su propio número. Funciona bien mientras el vendedor esté disponible, pero no consulta el ERP ni cubre los chats cuando nadie responde.
Tampoco le da al jefe una vista de todas las conversaciones del equipo ni métricas de tiempos de respuesta.
Ejemplo
Un equipo de cinco vendedores usa WhatsApp Business cada uno en su celular. Para saber qué se le respondió a un cliente, el jefe tiene que pedirle el teléfono al vendedor.