Por WhatsApp, la cotización suele armarse a mano a partir de lo que el cliente escribió o dictó en una nota de voz. Hacerlo con los precios de la lista del cliente evita errores y renegociaciones.
Una cotización enviada es una oportunidad con valor: sirve para priorizar el seguimiento y para medir cuánto se cotiza frente a cuánto se vende.
Ejemplo
El cliente pide por chat 20 bultos de cemento y 10 varillas. El vendedor arma la cotización con los precios de su lista y se la envía en PDF por el mismo chat.