Cuándo basta un chatbot
Si las preguntas son siempre las mismas (horarios, dirección, medios de pago) y no dependen del cliente, un chatbot de menús puede ser suficiente y es fácil de controlar.
El problema aparece cuando la pregunta depende de datos que cambian: existencias, precio para ese cliente, saldo pendiente o estado de un pedido. Ahí un menú no alcanza.
Qué cambia con un vendedor digital
Un vendedor digital trabaja sobre el WhatsApp de cada vendedor y solo entra cuando hace falta: si el vendedor no responde en los minutos que definas, si está ausente o fuera del horario laboral.
Antes de responder consulta el ERP y la base de conocimiento. Si el dato no está, lo dice y deja la conversación para el vendedor. El cierre del pedido sigue siendo del vendedor.
Cómo decidir
Pregúntate qué se queda sin responder hoy. Si son preguntas fijas, un chatbot puede bastar. Si son preguntas de inventario, precio o cartera que llegan cuando el vendedor no está, necesitas algo que consulte tus datos y hable como tu equipo.
En resumen
Un chatbot automatiza respuestas fijas; un vendedor digital cubre al vendedor con datos reales del ERP y le devuelve la conversación. Si tu equipo vende por WhatsApp con inventario y listas de precios, el segundo resuelve el problema de fondo: los chats que se quedan sin respuesta.