1. Que se llene con las conversaciones
Si la venta ocurre por WhatsApp, el CRM tiene que leer esas conversaciones. Pedirle al vendedor que copie cada chat a otro sistema es la razón por la que muchos CRM quedan vacíos.
2. Que hable con tu ERP
Los clientes, las listas de precios y los pedidos ya están en el ERP. Un CRM que los duplica a mano termina con dos verdades. Busca uno que vincule al cliente que escribe con su registro en el ERP y que consulte los pedidos para confirmar las ventas.
3. Que no ponga en riesgo tus números
Las funciones de envío automático a clientes (campañas, seguimientos solos) pueden hacer que WhatsApp restrinja una línea. Prefiere un CRM que avise al vendedor y le deje a él la decisión de escribir.
4. Que el jefe pueda medir
Embudo, conversión, motivos de pérdida, oportunidades estancadas y ranking del equipo. Si esos reportes salen de datos que nadie actualiza, no sirven; si salen de los chats y del ERP, sí.
En resumen
Para un equipo que vende por WhatsApp, el CRM correcto es el que se alimenta de las conversaciones y confirma las ventas con el ERP. SMART VENDEDOR incluye ese CRM en todos los planes, sin costo adicional.