En un CRM tradicional la información existe solo si alguien la registra. En uno conversacional, los contactos se crean cuando escriben, las oportunidades aparecen cuando se detecta intención de compra y los recordatorios salen de lo que se habló.
El vendedor sigue teniendo el control: puede corregir la etapa, agregar notas o cerrar la oportunidad. La diferencia es que parte de un registro que ya está hecho.
Ejemplo
Un cliente pregunta por precios de cemento para una obra. El CRM registra el contacto, crea una oportunidad con el interés detectado y agenda un seguimiento para el vendedor.