Muchos ERP solo ofrecen consultas masivas o lentas. Un espejo resuelve eso: copia los datos según un horario y las consultas del día a día se hacen contra la copia.
La frescura depende del horario de sincronización. Por eso los datos que cambian minuto a minuto, como los pedidos, conviene consultarlos en vivo.
Ejemplo
El inventario se sincroniza cada hora en horario laboral. Cuando un cliente pregunta por existencias, la respuesta sale del espejo en milisegundos.